Alitas de pollo no aptas para “gallinas”. Sin gluten y sin lactosa

Hay recetas que surgen de las cocinas familiares, resultado de las ganas de conseguir algo que lleve el sello personal de cada uno. Y cuando  lo consigues, esos platos, sencillos y personales, se convierten en pequeños secretos que solo preparamos cuando estamos a solas o en la mejor de las compañías, por eso hoy desde nuestro recetario de QuéPuedoComer queremos compartir esta receta única y personal; unas alitas de pollo que están tan buenas como picantes… Un entrante apto y no solo para valientes, aunque bien pensado…¿te atreves?

Alitas de pollo

Ficha:

  • – Tipo de plato: Entrante
  • – Ingrediente principal: Pollo
  • – Aptas: Sin gluten, sin lactosa, sin huevo, sin frutos secos, sin soja.
  • – Tiempo: Medio
  • – Dificultad: Baja
  • – Precio: Bajo-Medio

Ingredientes:

  • – 2 cucharas pequeñas (de café) de pimentón picante
  • – 1 cucharada pequeña (de café) de pimentón dulce
  • – 1 cucharada pequeña (de café) de cebolla en polvo
  • – ½ cucharada pequeña (de café) de ajo en polvo
  • – 1 cucharada pequeña (de café) de pimienta blanca
  • – 1 pellizquito de pimienta negra
  • – ½ pastilla de caldo de pollo (sin gluten)
  • – Margarina
  • – Harina de maíz
  • – Harina sin gluten (vale cualquiera, desde harina de garbanzo, mix de harina, harina de arroz, etc. Siempre y cuando no contenga gluten, sea apta y diferente a la harina de maíz)

Elaboración:

  • – Dejamos las alitas a temperatura ambiente unos 10 minutos. ¡Ojo!, tened en cuenta que el pollo es un tipo de carne muy delicada y se estropea con facilidad, y más que por la pérdida económica, esta advertencia se centra más en cuestiones de salud, por ello, es importante tener en cuenta que siempre debe estar bien refrigerado, y que si vamos a emplear ese tiempo para que se vaya atemperando, deberemos tener en cuenta si determinadas condiciones son las adecuadas, como por ejemplo un exceso de calor.
  • – Ponemos a precalentar el horno a una temperatura de 220 ºC.
  • – En una bandeja de horno pondremos una base de papel apto para este electrodomestico, y sobre él, iremos poniendo las alitas en fila y sin pegar demasiado unas a otras.
  • – En un cazo fundiremos un poquito de margarina, no es necesaria mucha cantidad, tan solo la justa para untar las alitas, aunque no te preocupes si te pasas porque podrás aprovechar posteriormente lo que sobre.
  • – Untaremos las alitas por cada lado con la margarina fundida. Para mayor comodidad os recomendamos usar un pincel o brocha de cocina, es más rápido, fácil y limpio.
  • – Turno de las harinas. En un cuenco echaremos un poco de harina de maíz y otro poco de la otra modalidad de harina elegida. Mezclamos para que ambas se integren y comenzamos a pasar nuestras alitas. La cantidad de harina que usaremos dependerá del número de alitas que tengamos, en principio no es necesaria mucha porque lo que buscamos no es un rebozado, sino un golpe de harina que de ese toque crujiente y a la vez sabroso. Truco: Para que nuestra alita no quede muy apelmazada una vez la pasemos por la harina, os recomendamos meter la alita y mover el cuenco para que ésta se cubra ella sola, y al sacarla agitar un poquito para que suelte ese posible exceso de harina.
  • – Metemos al horno y dejamos entre 25 y 35 minutos (dependerá si os gustan más o menos crujientes). Para evitar que se quemen o se tuesten demasiado echad un vistazo a los 25 minutos, de esta forma podréis calcular el tiempo restante y, si consideráis oportuno, darles la vuelta para conseguir la alita perfecta.
  • – A falta de unos 10-15 minutos para que se acaben de hacer nos pondremos con la salsa, para la cual fundiremos un poquito más de margarina en un cazo (la cantidad dependerá, nuevamente, de si os gusta más líquida o más espesa. Siempre es mejor echar poca e ir añadiendo, de esta forma no nos pasaremos y no tendremos que empezar de nuevo).
  • – En una taza añadiremos el resto de ingredientes; la cebolla en polvo, el pimentón picante, el pimentón dulce, el ajo en polvo, la pimienta blanca, la pimienta negra, y la media pastilla de caldo de pollo que desmenuzaremos con los dedos. Es importante que os aseguréis de que todos estos productos son aptos, comprobad siempre los alérgenos, y, en caso de duda, contactad con el fabricante o consultar su página web.
  • – Con todo ello mezclado, lo añadimos a la margarina y removemos despacio para que todo ligue. Mantenemos el fuego muy bajo, el objetivo es mantenerlo caliente no que hierva.
  • – Sacamos las alitas y untamos la salsa, de nuevo, con el pincel por cada lado.

Si os gusta más servirlas sin la salsa ya untada, siempre podéis poner esta última en un recipiente y colocarla al lado para mojar a gusto de cada uno.

En cuanto a la presentación, una sugerencia sería la de acompañar el plato con unos fingers vegetales de zanahoria y salsa de queso (sin lactosa), les dará un toque fresco y único, pero dejar volar la imaginación es lo que personaliza cada receta, y seguro que ya se os han ocurrido mil ideas.

Se trata de un entrante rico y apto que os sacará de más de un apuro y os meterá en más de uno cuando vuestros invitados quieran repetir evento…

Recetas

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