Las semillas de chía: Descubriendo e innovando productos sin gluten

Seguir una dieta apta o “sin” no significa tener que resignarse a comer siempre lo mismo. Como ya hemos comentado en varias ocasiones, en cuestión de alérgenos es muy importante mantener una nutrición sana y exenta de carencias a la hora de buscar los alimentos sustitutos y con el paso del tiempo las semillas de chía se han convertido en un elemento de gran utilidad para los consumidores.

Iniciar una dieta de este tipo puede parecer algo monotemática al principio, ya que hasta que no se “domina” casi todo lo relacionado con esa alergia y/o intolerancia tendemos a seguir las mismas pautas por miedos o desconocimiento, pero ya sabéis que todo llega, y en este caso la innovación y la variedad lo hacen junto a la confianza y la seguridad.

Una vez que se aplica la información y las pautas dadas, cada dieta resulta ser “pan comido” (eso sí, sin gluten).

Por ello, y porque como en la variedad está el gusto, hoy en nuestro blog Que Puedo Comer, os proponemos una nueva alternativa sin gluten para que podáis incluirla en vuestro ya amplio abanico de posibilidades.

¿Preparados para hacer un nuevo hueco en vuestras cocinas?

Se trata ni más, ni menos, que de las semillas de chía.

Estos granos, algo desconocidos aún, se han convertido en uno de los alimentos más llamativos y consumidos debido a los beneficios que presentan.

¿Queréis saber algunos de ellos? Pues allá van:

Las semillas de chía

-Es un alimento libre de gluten, y por lo tanto, apto para su consumo en caso de enfermedad celíaca. Su amplio uso, en desayunos junto a los cereales, en ensaladas, en alimentos horneados (panes, bollos), espolvoreado sobre carnes, para empanar o como espesante en lugar de usar harina en sopas y salsas, lo han convertido en un producto muy empleado en la dieta libre de gluten.

-Ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre retrasando el proceso de descomposición de los hidratos de carbono, siendo recomendable en caso de sufrir diabetes. Pese a esta virtud, hay que advertir que su consumo no está indicado si se sigue una medicación para dicha enfermedad o se toman anticoagulantes, ya que las semillas de chía podrían llegar a doblar el efecto de los mismos.

-La chía es rica en fibra, colaborando a mejorar los casos de estreñimiento. Regula la flora intestinal y facilita, gracias a la buena hidratación que proporciona al colon, el movimiento de los alimentos evitando graves obstrucciones.

-Estos granos son una gran fuente de minerales, proteínas, antioxidantes, vitaminas y ácidos grasos. Su riqueza en fósforo, magnesio, zinc, potasio, Omega-3, Omega-6, hierro y calcio es superior a la de diversos alimentos consumidos a diario.

-Ayuda a mejorar la circulación y, de esta forma, prevenir posibles futuras trombosis.

-Contribuye a disminuir el nivel de colesterol.

-Su capacidad de absorción de agua, hasta doce veces su peso, facilita que nuestro organismo se mantenga hidratado. Curiosamente, la chía, al entrar en contacto con un líquido crea un gel que ralentiza la digestión de carbohidratos y su transformación en azúcar.

-Indicado a la hora de seguir una dieta para bajar peso debido a que su efecto gelificante provoca sensación de saciedad. Os recordamos la importancia de los consejos y recomendaciones de los profesionales a la hora de iniciar una dieta. Cada persona es un mundo y un caso concreto, y cuando se trata de nuestra salud y nutrición no podemos basarnos en aplicar por iniciativa propia algo que desconocemos si a la larga nos traerá más consecuencias que beneficios.

-Muy recomendado para atletas debido a su nivel nutricional y por el aporte de energía que proporciona por su alto contenido en potasio y proteínas.

-Como se ha mencionado anteriormente, es rico en Omega-3, un ácido graso muy importante para nuestro sistema nervioso central y con propiedades antiinflamatorias dignas de tener en cuenta.

-Regula la tensión.

Muchas ventajas, ¿verdad?, pero todo tiene una cruz, y aunque no se conoce ningún componente tóxico en estas semillas, presentan una serie de contraindicaciones coincidentes o aplicadas a diversos casos concretos, motivo por el que si os identificáis con alguno de ellos no deberíais consumir este alimento:

-En caso de esofagitis; como ya hemos comentado, este grano se expande al entrar en contacto con el líquido, y ante cualquier tipo de problema referente al esófago podría dificultar más que beneficiar a la hora de una correcta digestión.

-Tiende a bajar la tensión; Su efecto de regulación de tensión se limita a aquellos casos en los que se tiene una tensión algo elevada y no exista tratamiento pautado. No se recomienda su ingesta si se padece hipotensión (tensión muy baja) o hipertensión tratada con medicación, ya que aumentaría demasiado el efecto del medicamento.

-En los casos de diarrea; Por la fibra que contiene no estaría indicado.

-En los casos de alergia a los frutos secos o a las plantas de la familia de la salvia.

-Si se está tomando un aporte extra de vitaminas; la chía es una fuente de ellas y nuestro cuerpo sufriría un exceso de fitonutrientes.

Pese a ser una lista a tener en cuenta, todos aquellos que no presenten coincidencia con ninguno de los puntos anteriores podrían consumirla sin problema siempre y cuando se consulte con un profesional y, sobre todo, quieran ampliar ese “sin” a un “hummmm”.

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