¿Por qué cuesta tanto que crezca el pan sin gluten?

El pan es uno de los elementos que mas quebraderos de cabeza da a los celiacos. Encontrar un buen pan sin gluten es a veces una autentica misión imposible, por lo que cada vez es más frecuente recurrir a elaborar uno de cosecha propia.Y puestos en materia es cuando surgen los problemas.

Probablemente son muchas las veces que os habréis preguntado el porqué de las diferencias entre el pan con y sin gluten. La forma, el sabor… pero sobre todo, os habréis preguntado sobre la textura. ¿Por qué no puede el pan sin gluten crecer de la misma manera que lo hace el con gluten?

La respuesta es muy sencilla, el responsable de que el pan suba y  mantenga su forma sin “desinflarse” es el propio gluten. Pero, ¿qué es realmente el gluten?  Este no es más que un conjunto de proteínas contenidas en cereales de secano, fundamentalmente en el trigo, aunque también lo podemos encontrar en la avena, cebada o centeno.

Por lo tanto por mucha levadura que añadamos a la elaboración de nuestro pan sin gluten, las harinas sustitutas, como la de arroz por ejemplo, no subirá de la manera que lo hace la de trigo, o si lo hace, en cuestión de segundos volverá a bajar.

pan sin glutenPero no hay por qué frustrarse, ya que hoy existen multitud de métodos para solucionar o al menos reducir al mínimo este problema. Aunque es aconsejable utilizar una amasadora o panificadora debido a que hacen el trabajo más fácil, ninguna de ellas son imprescindibles para elaborar un estupendo pan casero sin gluten. Y si incluso quisierais ahorraros este paso, ya es posible dado que existen preparados panificables listos para hacer.

El primer consejo que debéis tener en cuenta para conseguir el tamaño indicado es el de mantener los ingredientes a temperatura ambiente. La levadura necesita calor para crecer y si los ingredientes están demasiado fríos puede influir en el crecimiento de esta.

El siguiente paso está relacionado con la manera de moldear nuestro pan, ya que no se debe amasar una vez reposado, recordad que la elaboración es distinta a la del pan sin gluten. Lo que debemos hacer una vez tengamos la masa elaborada es darle la forma que queramos y dejarlo reposar. Pasadas las horas necesarias, lo meteremos directamente en el horno.

Por último una de las cosas más importantes a tener en cuenta para evitar un desastre es dejar que el pan se enfríe lentamente. Una vez horneado, procederemos a apagar el horno y dejar  la puerta abierta durante unos minutos antes de servirlo. Sacar el pan con el horno aún muy caliente no es bueno ya que puede provocar la bajada y pérdida de esponjosidad.

Siguiendo estos sencillos truquillos notaréis el cambio de inmediato, así que, ¡estamos deseando escuchad vuestras experiencias como chefs!

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QuéBox Sin Gluten y Sin Lactosa

2 Commentarios

Nelida Baraza

Leí algunas de las recetas y me encantaron yo también soy celiaca . Gracias

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Gabi

muchas gracias por tus consejos .Soy celiaca y el pan tengo que ir a 50 kilometro a comprarlo porque no hay manera que me salga bien .
y en los Supermercado es muy caro y regular de sabor

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