Gastroenteritis por alergia alimentaria

Rotundamente: sí. Evidentemente, una gastroenteritis puede ser causada por muchos factores, pero si esta persiste, no hay que descartar una posible gastroenteritis por alergia o intolerancia alimentaria.

Gastroenteritis por alergia

En verano es frecuente sufrir molestas gastroenteritis. Diarreas, vómitos, malestar general… que desembocan en debilidad y apatía. Hay muchas causas: con las altas temperaturas, los alimentos son más proclives a ponerse en mal estado, sobre todo aquellos productos que contienen huevo.

¿Puedo tener gastroenteritis por alergia alimentaria?

También relajamos nuestros hábitos alimentarios, hacemos comidas muy copiosas por invitaciones sociales y probamos nuevos alimentos en países exóticos o bebemos agua de otros lugares, fuentes o ríos que pueden acabar en una molesta gastroenteritis.

Pero, ¿qué pasa cuando esta se presenta con más frecuencia de lo habitual? De nuevo, podría tratarse de un mal cuidado de nosotros mismos, de forma repetida. Aunque no debemos descartar que la causa sea una alergia o intolerancia alimentaria.

Ingerir ciertos alimentos como frutos secos, fruta fresca, verduras, leche u otros pueden producir gastroenteritis alérgica: esta presenta síntomas de reflujo gastroesofágico, dolor abdominal postprandial (llanto o irritabilidad), náuseas, vómitos y diarrea.

Las reacciones adversas a alimentos producidas por alergias pueden conducir, por tanto, a síntomas gastrointestinales agudos y anafilaxia, según informa la Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex (AEPNAA).

¿Test de intolerancia alimentaria?

Para descartar una posible alergia o intolerancia alimentaria, se puede realizar un test o análisis de intolerancia a alimentaria. No obstante, entramos en un terreno muy peliagudo. La Seguridad Social española no cubre estas pruebas, y eso se debe a que no hay un consenso científico en cuanto a la validez de estos diagnósticos. Habitualmente, este tipo de pruebas las llevan a cabo terapeutas alternativos (la llamada ‘medicina naturista’) que, generalmente, se diagnostica a través de una simple prueba de sangre.

Con este método, este tipo de profesionales aseguran descifrar todos los alimentos a los que el paciente es “intolerante”. Las pruebas, además, suelen ser caras porque se realizan en clínicas privadas.

El Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas elaboró en 2010 un documento sobre este tipo de tests y determinó que “no han sido validados mediante métodos científicos rigurosos”, y además, están desaconsejados por las sociedades de alergología de referencia.

Ante estas advertencias, cada cual es libre de optar por un test de intolerancia. Aunque al final, lo más recomendable, es consultar con el médico de cabecera para determinar la posible causa de una gastroenteritis y localizar una alergia alimentaria.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Pin on Pinterest
Aplicación buscador de alimentos permitidos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

X

Consigue un descuento de
en tu primera QuéBox

7 €

No, gracias

*Promoción válida para nuevos clientes.