Acrilamida, ¿qué es esta sustancia y cómo podemos reducir su consumo?

Acrilamida, ¿qué es esta sustancia y cómo podemos reducir su consumo?
30 mayo 2018 Quepuedocomer

Hace unas semanas que ha entrado en vigor un reglamento de la Comisión Europea que obliga a poner en marcha una serie de medidas para limitar en lo posible la presencia de acrilamida en los alimentos. Hoy os contamos más sobre esta sustancia desconocida para muchos y sobre cómo podemos reducirla en nuestro día a día.

La acrilamida es una sustancia química que se crea de manera natural al cocinar los alimentos a altas temperaturas y baja humedad, más concretamente en los alimentos que contienen en su composición mayor cantidad de almidón (patatas, pan, galletas, café, etc). Se forma principalmente gracias a los azúcares y aminoácidos que están presentes de forma natural en estos alimentos, lo que conocemos comúnmente como que algo se ha “tostado” o “quemado”.

¿Qué efectos tiene la acrilamida en el cuerpo? ¿Es necesario reducirla?

Tras el consumo, nuestro organismo absorbe la acrilamida. Estudios realizados en los últimos años concluyen que los animales que habían sido expuestos a la acrilamida tenían más posibilidades de desarrollar mutaciones genéticas y tumores, así como efectos nocivos en el sistema nervioso. En cambio, los estudios en humanos resultan todavía inconcluyentes en cuanto al aumento del riesgo de desarrollo de cáncer relacionado con la acrilamida a través de la dieta.

Los expertos han llegado a la conclusión de que son necesarias más investigaciones para confirmar estos resultados en personas.

acrilamidaAntes de preocuparnos, conviene aclarar que estas medidas de la Comisión Europea son solo por precaución porque, como explica el propio reglamento, “en entre el 10% y el 15% de los alimentos que presentan exceso de acrilamida puede reducirse mediante la aplicación de buenas prácticas”.

Aunque muchas empresas ya se han ido adaptando durante estos últimos años, el reglamento establece entre sus medidas algunas que vais a poder notar pronto en cesta de la compra: las galletas, el pan de molde o los biscotes tendrán a partir de ahora un color más claro, y además el pan, las patatas fritas, la masa de hojaldre, las pizzas y todos aquellos productos que contengan entre sus ingredientes patata o almidón y que se vayan a terminar de hacer en casa irán acompañados de unas recomendaciones para cocinarlas en casa reduciendo el riesgo.

¿Cómo podemos evitar la ingesta de acrilamida en nuestra dieta?

1.- Freír o asar los productos ricos en almidón como patatas, tubérculos o pan en su justa medida, sin llegar a que se quemen o tuesten en exceso.

2.- Utiliza aceite de oliva para cocinar ya que, incluso para la freidora, tiene un punto de ebullición más alto que el de girasol y permite freír a una temperatura inferior.

3.- Introduce en el horno una taza con agua para que aporte algo de humedad durante el proceso de horneado. Recordamos que la acrilamida se forma más a mayor temperatura y con un bajo grado de humedad.

4.- Almacena las patatas en la despensa, expuestas a la menor luz y humedad posibles, para evitar que germinen. Nunca almacenes las patatas en la nevera.

5.- Pon a remojo las patatas antes de cocinarlas, ya que de esta manera perderán parte del almidón.

6.- No llenes demasiado la freidora o la sartén, para evitar que el aceite se caliente demasiado. De este modo también lograrás que el alimento absorba menos aceite.

 

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