Alergia al alcohol, ¿qué la puede provocar?

Alergia al alcohol, ¿qué la puede provocar?
24 enero 2020 Pedro González Núñez
Alergia al alcohol

Puede parecer sorprendente, pero no es difícil encontrar gente con alergia al alcohol. Esta afección podria estar motivada por diferentes ingredientes, aunque en ocasiones son reacciones muy específicas a ciertos ingredientes de la bebida.

Sea como fuere, la verdadera alergia al alcohol puro es muy extraña. No obstante, existe y puede causar erupciones cutáneas graves, dificultad respiratoria, calambres estomacales y un colapso total del organismo.

Sin embargo, es importante recordar que el alcohol puede magnificar los efectos de otros productos alérgicos. Además, podría provocar reacciones severas como la anafilaxis, asma, urticaria y rinitis.

Las peculiaridades de la alergia al alcohol

Lo más común es que la alergia al alcohol esté causada por intolerancia a alguno de los productos que se incluyen en la bebida, como el caso de las uvas del vino o el grano con el que se elabora el whisky.

Puesto que el alcohol aumenta la permeabilidad del intestino, donde se alojan muchas moléculas alimenticias dentro del organismo, se pueden explicar ciertas reacciones de nuestro cuerpo que no suceden si el producto que produce la alergia se consume sin la combinación alcohólica.

Ahora bien, ¿cuáles son estos alientos que van asociados al alcohol y producen la mayor parte de las alergias?

Alergia al alcohol

Histamina

La histamina está presente en la mayor parte de bebidas alcohólicas. La alergia a este producto provoca dolor de cabeza, problemas nasales, asma, irritación intestinal y enrojecimiento cutáneo. En muchos casos el problema se origina en la incapacidad del organismo para eliminarla.

Levaduras

Una parte de las alergias al alcohol vienen provocadas por las levaduras que se usan para elaborar las bebidas. No obstante, suelen contener niveles alergénicos muy bajos según los estudios.

Sulfitos o dióxido de azufre

El dióxido de azufre sí que suele ser muy común en las cervezas fermentadas y los vinos. Un buen ejemplo de ello es el metasulfito de sodio. En este caso sí que suelen quedar altos niveles en la bebida, por lo que uno de cada 10 asmáticos pueden ser sensibles al consumo de este tipo de productos y reaccionan con sarpullidos y shocks anafilácticos.

Aditivos y derivados

También el alcohol puede provocar urtcaria o asma debido a los aditivos como el benzonato sódico.

Además, los derivados de las plantas como las manzanas, uvas o naranjas, los condimentos saborizantes o el grano, veáse la malta, pueden provocar reacciones alérgicas cuando se incluyen en la bebida alcohólica. Pese a que muchos alérgenos se destruyen en el proceso de fabricación, no todos los restos desaparecen.