Celiaquía seronegativa: qué es y cómo se diagnostica.

Celiaquía seronegativa: qué es y cómo se diagnostica.
22 enero 2019 Quepuedocomer

En cuanto a diagnóstico de la celiaquía, parece que nada está escrito. Aunque parezca extraño, es posible que, aunque en una serología (una de las primeras pruebas que se realizan a un posible paciente celíaco para medir sus niveles de anticuerpos) sea negativa, el paciente pueda que tenga que despedirse para siempre del gluten.  Es lo que el actual Protocolo de Diagnóstico Precoz de la Celiaquía, denomina Celiaquía Seronegativa.

 

Existen cuatro tipos de anticuerpos de la celiaquía, aunque dos son los más comunes: anti -transglutaminasa tisular (Anti-TG) y los anti -endomisio (Anti-EMa). Los anticuerpos anti-gliadina y los antipéptidos de gliadina desamidada no suelen ser tan habituales.

 

Normalmente, en la serología, una de las primeras pruebas que se realizan a un posible paciente celiaco en busca de esos anticuerpos, se analizan los dos primeros. Cuando esta prueba resulta positiva es bastante posible que el diagnóstico de celiaquía resulte también positivo. En ese caso, todo no queda ahí: se deben seguir realizando el resto de pruebas que apoyarán o desmentirán este posible primer diagnóstico o si los anticuerpos se han elevado por cualquier otra razón.

 

En resumen, los anticuerpos de celiaquía son una prueba importante, pero por sí solos no nos dicen nada. En el caso de que sean negativos, si hay sospecha hay que seguir haciendo pruebas porque podemos estar ante una celiaquía seronegativa y en el caso de ser positivos hay que hacer más pruebas para confirmar el diagnóstico.

 

Celiaquía Seronegativa

 

A pesar de que la serología resulte negativa, hay otras características que deben hacer sospechar al médico de que está ante un paciente celiaco, como son:

 

-Síntomas: síntomas digestivos (diarreas, malestar) o extra digestivos (jaquecas, problemas en la piel) relacionados con la celiaquía, razón por la cual se ha realizado la visita médica en primer lugar.

 

Genética compatible con celiaquía: como sabemos, la celiaquía en la mayoría de los casos necesita un componente genético para desarrollarse por lo que, si este existe, hace aumentar la sospecha de diagnóstico. Si se dan estas dos primeras a pesar de que los anticuerpos sean negativos, es necesario realizar una biopsia para confirmar o descartar el posible diagnóstico.

 

Biopsia intestinal. Suele ser la prueba definitiva para confirmar o descartar el diagnóstico de la enfermedad celiaca. La biopsia analizará si existe o no daño intestinal ocasionado por el gluten. De ser positiva, se podría confirmar el diagnóstico si el resto de pruebas así lo indican (a pesar de que los anticuerpos sean negativos).

 

-Respuesta a la dieta sin gluten. El paciente diagnosticado con anticuerpos negativos y el resto de pruebas positivas, deberá comenzar a realizar una prueba de dieta sin gluten y comprobar cómo remiten los síntomas presentados al inicio.

 

En los últimos años se han notado en las consultas un aumento de las serologías negativas ya que son muchas las personas que eliminan o reducen el gluten de su dieta antes de comenzar a realizarse las correspondientes pruebas diagnósticas. Si una persona no ingiere gluten y se somete a una serología, es posible que esta sea un falso negativo. Por esa razón, para obtener datos objetivos, se pide a los pacientes que reintroduzcan el gluten en su dieta de forma moderada para no alterar el resultado de estas pruebas.