Comer rápido te hace más sensible a sufrir una enfermedad cardiovascular.

Comer rápido te hace más sensible a sufrir una enfermedad cardiovascular.
12 marzo 2019 Quepuedocomer

Un grupo de investigadores de la Unidad de Nutrición Humana de la Universitat Rovira i Virgili, junto con científicos del Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili y del Centro de Investigación Biomédica en Red Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN) han demostrado que las personas que comen más deprisa tienen los niveles de triglicéridos más altos.

 

En este estudio, el cual ya se había llevado a cabo por la Universidad de Hiroshima obteniendo el mismo resultado, valoraron la relación entre la velocidad de ingesta en las comidas principales y el nivel de triglicéridos, los cuales con niveles altos presentan mayor riesgo de presentar enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico.

 

En el estudio, desarrollado en el marco del estudio PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea), participaron 792 voluntarios, los cuales completaron un cuestionario de conducta sobre la percepción que tenían respecto a la velocidad a la que comían durante la comida y la cena. Así, se clasificaron en tres grupos según su velocidad de ingestión: rápido (18 minutos), media (26 minutos) y baja (34 minutos).

 

 

Un 22,9% (181) se clasificó en la categoría de ingestión lenta; un 31,6% (251), en la categoría de ingestión media; y un 45,5% (360), en la categoría de ingestión rápida.

 

Considerando estos datos, los investigadores compararon los niveles de triglicéridos en los participantes de las categorías rápida y media respecto a los que se encontraban en la categoría de ingestión lenta, y observaron que aquellos que pertenecían al grupo de ingestión rápida tenían un 59% de riesgo de presentar triglicéridos elevados en sangre lo que, como ya hemos comentado, se considera un factor de riesgo para la salud a nivel cardiovascular.

 

Otras consecuencias de comer demasiado rápido

 

Además de lo ya nombrado, comer deprisa también favorecería que la glucosa y la insulina en nuestra sangre suban rápida y pronunciadamente, lo cual podría llevarnos a un estado que favorezca la producción de grasas a nivel hepático.

 

Lo ideal, según los expertos, es dedicarle a la comida al menos 30 minutos ya que, según la revista Harvard Health, 20 minutos es el tiempo que más o menos le lleva al cerebro reconocer que estamos llenos y si se como más rápido, durante ese tiempo ingeriremos más comida, lo que supondrá un aumento de peso. Además, para asegurar una digestión correcta se deben masticar los alimentos entre 5 y 10 veces más de lo que lo hacemos normalmente y comer siempre sentado.