¿Son los productos sin gluten realmente más sanos?

¿Son los productos sin gluten realmente más sanos?
25 abril 2018 Quepuedocomer

La cantidad de productos etiquetados como “sin gluten” ha aumentado considerablemente en los últimos años. Esto se debe, en gran parte, a que el número anual de diagnósticos de celiaquía en nuestro país sube cada año de manera imparable. La creciente cantidad de alimentos específicos para celíacos en las estanterías del súper ha facilitado el llevar una dieta adaptada a estas necesidades pero… ¿sabemos si lo que estamos consumiendo es más sano que si llevara gluten? Hoy los productos específicos “gluten-free”, a examen.

Hemos escuchado en múltiples ocasiones el caso de celebrities o personas a nuestro alrededor que deciden eliminar el gluten de su dieta por “bajar de peso” o “ser más saludables” pero…¿es esto cierto? Un estudio realizado por investigadores españoles del Grupo de Enfermedad Celiaca e Inmunopatología Digestiva del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe en Valencia ha comparado más de 650 tipos de productos específicos sin gluten con su equivalente tradicional, cuya conclusión ha sido que los productos específicos sin gluten (panes, pastas, bollería) llegaban a tener hasta 3 veces menos proteínas (debido a que normalmente están elaborados con harina de arroz o maíz) y más lípidos y grasas saturadas que sus equivalentes con gluten. Además, su precio llega a ser hasta un 159% más elevado.

gluten

Como comenta Izaskun Martín-Cabrejas, responsable del departamento de Seguridad Alimentaria de FACE en unas declaraciones recogidas por la asociación “El sector médico está preocupado por el aumento de peso, así como la subida de colesterol y triglicéridos, en personas celíacas que no llevan una dieta sin gluten equilibrada. La composición lipídica de los productos específicos, rica en grasas saturadas como la palma y el coco, así como el elevado contenido en azúcares simples aumenta la carga calórica de estos alimentos”

Esta diferencia de nutrientes suele ser muchas veces motivado por cambios en la composición de los productos para mejorar su aspecto o su sabor, de manera que suplan su carencia de ingredientes con gluten. El gluten es el responsable de la elasticidad de la masa de harina, no habiendo ningún aditivo que lo imite, por lo que muchas veces se puede apreciar un mayor contenido en grasa saturada para aportar estabilidad. Otro de los motivos por los que se puede adicionar grasa y azúcar es para mejorar la el sabor y la apetencia por ese producto, generando así mayor aceptación por parte del cliente.

Para evitar estos problemas,es recomendable que una dieta sin gluten se base siempre en el consumo de los alimentos básicos de la dieta mediterránea que están libres de esta proteína por naturaleza (carne, pescado, huevos, lácteos, legumbres, frutas, frutos secos y verduras) y no se abuse de los productos ultraprocesados específicos.

Aún así, y como sabemos que hay cosas de las que no se puede prescindir tan facilmente, en la app de Que Puedo Comer podéis encontrar los productos específicos con menos grasas saturadas, azúcar y sal. Sólo tenéis que descargarla aquí de manera gratuita y rellenar vuestro perfil con vuestras intolerancias, ¡así de fácil!.

 Fuente: El País

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